A las cuatro en punto de la tarde se abrieron las puertas de la primera edición del MetalMad Fest en la
Universidad Autónoma de Madrid.Antes de desgranar las actuaciones de cada uno de los grupos, merece la pena hacer una pequeña mención a la organización, que, para mi gusto, estuvo fantástica. No solo por instalar una pequeña carpa para proteger del sol a los primeros asistentes que llegaron y esperaban haciendo cola, sino también por el reparto gratuito de botellas de agua y la posibilidad de acompañar a quienes lo necesitaran hasta los servicios, siempre escoltados por personal de seguridad.
El único pero que pondría sería la ausencia de una lona que cubriera los laterales y la parte superior del escenario. Seguramente habría aportado una mayor vistosidad al espectáculo, no solo para los grupos y su juego de luces, sino también para el público, que debido al sol no pudo disfrutar de algunos momentos como le habría gustado, al verse literalmente cegado por la caída del mismo durante las últimas horas de la tarde.
Arranca la música
Entramos de lleno en el festival. Mientras la gente iba accediendo al recinto, buscando sombra y protegiéndose del calor, solo unos pocos valientes ocuparon las primeras filas frente al escenario.
Durante la espera, Alberto Marín (guitarrista de Ankhara, Def Con Dos, entre otros) amenizó la jornada desde su tarima como DJ, una labor que repetiría a lo largo del festival entre actuación y actuación.
Xeria: intensidad desde el primer minuto
A las cuatro y media llegó el momento de la verdad para la primera banda, una formación que, sinceramente, me encanta.
Comandados por Marina Sweet a la voz, Felix Gacho al bajo, César Manjarrés a la batería y Carlos Z a la guitarra, fueron el grupo que contó con menos tiempo para demostrar su valía. Algo que, sin embargo, supieron aprovechar a la perfección, haciendo saltar desde el primer tema a los allí congregados bajo un fuerte y abrasador
sol.
Lamentablemente, no pudimos disfrutar de gran parte de su repertorio. Con tres discos ya publicados y un nuevo trabajo en camino, apenas hubo tiempo para una pequeña muestra de su potencial. Eso sí, presentaron un adelanto de ese esperado nuevo álbum con el tema "Arena entre los dedos"
Poco más de veinte minutos bastaron para demostrar que estamos ante una banda que hay que tener muy en cuenta. Saben perfectamente lo que hacen y conectan con el público desde el primer instante. Una lástima que, al ser los encargados de abrir el festival, dispusieran de tan poco tiempo para hacernos disfrutar de su música.
Lèpoka: convierte el festival en una fiesta
Los siguientes en aparecer sobre el escenario fueron Lèpoka, llegados desde Castellón de la Plana.
Jaume Felip, Popez, Zarach, Zaph, Dani Fuentes al violín, Dio Torralba a la guitarra y Dani Nogués a la voz, llevaron la fiesta al festival desde un escenario presidido por dos enormes barriles de cerveza hinchables que invitaban a tomarse un merecido refrigerio.
Contaron con algo más de tiempo que la banda anterior, algo que se agradeció enormemente, ya que permitió disfrutar de algunos de sus temas más emblemáticos. No faltaron canciones como "Yo controlo", "Contra viento y marea" o "Dios está borracho", cuyo inicio sirvió para que el cantante realizara una pequeña broma relacionada con la reciente visita de Su Santidad a nuestro país.
La complicidad con el público fue constante. Los asistentes siguieron todas sus indicaciones, ya fuera para agacharse y levantarse al unísono o para formar círculos mientras continuaban disfrutando de la actuación.
También merece una mención especial la colaboración de José Andrea, que interpretó un tema junto a la banda, anticipando parte de lo que ofrecería más tarde con su propio grupo.
Avalanch: experiencia y calidad sobre las tablas
La tarde avanzaba y el sol seguía haciendo de las suyas cuando llegó el turno de Avalanch.
Comandados por su indiscutible líder, Alberto Rionda, y por un José Pardial que mejora día a día como vocalista, la banda completada por Nando Campos al bajo, Bjorn Mendizábal a la batería y su nuevo teclista, Cristian del Giorgio, ofreció un recorrido por su extensa trayectoria musical.Con un público totalmente entregado que no dejó de cantar y corear sus canciones, no faltaron clásicos como "Xana", "Torquemada", "Pelayo" o "Flor en el hielo", entre otros muchos.
Sin duda, el impresionante caudal vocal desplegado por José Pardial dejó claro que estamos ante uno de los mejores vocalistas del panorama nacional y, por qué no decirlo, también internacional.
Saratoga: demuestra por qué sigue en lo más alto
El sol caía desde el cielo y nos adelantaba su inminente desaparición, algo que la mayoría del publico anhelaba fervientemente, no ya solo por el calor pasado hasta el momento, sino porque al tenerlo justo enfrente, los primeros temas de la cuarta banda en liza, los incombustibles “Saratoga”, pasaron casi desapercibidos por la ceguera que nos produjo en los ojos.
De ahí ese comentario inicial sobre la lona que recubriese el escenario.
Aun así Niko del Hierro, Arnau Marti, Charly Parra recién desembarcado desde el otro lado del charco
como nuevo guitarrista oficial de la banda, y como no Tete Novoa a las voces, hicieron vibrar desde el primer acorde a un publico que sin duda no dejo de saltar, cantar y disfrutar a lo grande.
Y como muestra de ello comenzaron el show como los terminaban el año pasado, con “Resurrección”. Desde ahí sobran las palabras, uno a uno fueron cayendo entre otros “No Sufriré Jamás Por Ti”, “Inteligencia Artificial” o “A Toda Velocidad” de su nuevo y estrenado álbum “En Estado Puro”.
Sin duda se me hizo corto el concierto, quizás por algún pequeño recorte en el ajuste de tiempo, o quizás porque estos Saratoga están en unos de sus mejores momentos, por no decir el mejor. Tete Novoa es un prodigio vocal que engancha con las masas, y como no acabo el concierto paseado en volandas por el publico, que tras un pequeño paseo le devolvió al mismo punto de partida. Fabulosos.
Kabrones: cierra una gran noche
Con la noche ya instalada y el juego de luces funcionando por fin a pleno rendimiento, llegaron los cabeza de cartel : Kabrones.Carlitos, Frank, Salva, Joaquín Orellano "El Niño", Ismael, Santiago Vokram, Víctor Manuel Conde y, como emblema principal de la formación, José Andrea a la voz.
La pregunta de siempre sigue flotando en el ambiente: Kabrones o... Como buen cronista, me mantendré imparcial y dejaré que sea el público quien saque sus propias conclusiones.
Sonaron clásicos como "Fiesta pagana", "Molinos de viento", "Hasta que el cuerpo aguante", "La posada de los muertos" o "La costa del silencio", uno tras otro, para deleite de los asistentes.
También merece una mención especial Diego Cisneros, hijo de Kiskilla, que se marcó un tema a la batería, así como las colaboraciones de Kike Fuentes, cantante de Nurcry, y José Pardial, de Avalanch, que aportaron momentos especialmente emotivos a la actuación.
Una hora y media de espectáculo que probablemente dejó con ganas de más a muchos asistentes, aunque, como ocurre en cualquier festival, los horarios son inamovibles y están perfectamente controlados.
Un festival con mucho futuro
Esta primera edición de MetalMad Fest ha dejado muy buenas sensaciones y esperamos que no sea la última.
Madrid merece un festival de gran formato como los que ya existen en otras ciudades españolas y que, año tras año, continúan creciendo y trayendo lo mejor de nuestra música.








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