28 junio 2026

Décimo cumpleaños de Megara. ¡FELICIDADES!

Ayer, la Sala Revi Space (Vicálvaro), abría sus puertas a las ocho y media de la tarde.
Estábamos en la puerta, expectantes para ver qué sucedía dentro, se veían globos rosas y negros esparcidos por el suelo, se veía una mesa llena de merchandising en los mismo colores, y es que como no, MEGARA iba a hacernos pasar una de las mejores tardes/noche del mes de junio.

Abiertas las puertas  empezamos a entrar todos, no  sabéis lo que se agradecía que nos dejasen entrar un poquito antes, el calor en la calle quemaba y dentro parecía que todo lo que habíamos pasado fuera, era un mal sueño.

Nos pusimos en primera fila, sino Olga no ve nada, 😂😂😂 y vimos como Rober subía al escenario y

detrás de él, Kenzy. Pero esa entrada fue "muy cutre", el público estaba un poco a lo suyo y ni aplausos ni gaitas, así que, Rober miró a Kenzy, y decidieron a modo de broma dar instrucciones.

- A ver, vamos a volver a empezar, esto ha sido muy cutre, nosotros nos vamos -decía Rober- en cuanto nos veáis salir de nuevo, queremos aplausos y vítores.

Nos hizo reír a todos lo que allí estábamos, pero muy complaciente el público, hicimos lo que nos dictaban.

Entraron en un pequeño cuarto y volvieron a salir, esa vez sí, el público vitoreó y aplaudió como Megara merecía. 

La primera canción en  sonar no se hizo esperar, Seis: ¿Qué viste en mí?. Sólo quieres ser parte de mi blanca piel. Puto arlequín. Déjame crecer con mi propia embriaguez...
En ese momento, Kenzy sacó lo mejor de ella misma, una voz potente, que a nosotros personalmente, nos envuelve cuando la escuchamos. y como no, Rober a la guitarra acompañaba, y el público no volvió a decepcionar. Junto con ellos, cantaban al unísono.

Cuándo terminó de sonar esa primera canción, veíamos la sonrisa de ambos componentes al ver cómo estábamos disfrutando. 

Después de esto cantaron canciones como Alas, Creer o Esclavas del aire. Pero lo mejor no solo eran las canciones, eran lo que a cada oyente les estaban haciendo sentir con su música y sus letras.


Nelson, el nuevo batería de Megara, también estuvo allí, y el cajón fue su instrumento para presentarse como parte del grupo. Con una amplía sonrisa mostró lo contento y orgulloso que se debe sentir al formar parte de la banda. Estaba disfrutando junto con sus compañeros, y cuando llegó el momento de bajar del escenario, los aplausos de nuevo eran los protagonistas, esta vez por él, por y para Nelson.

Entre una y otra canción, Rober amenizaba la velada con anécdotas, entre otras nos contó el porqué habían decidido hacer "entradas inversas", o sea, pagar después del concierto acorde con lo que te había gustado, y cómo te lo habías pasado.

Rober  pensaba que era pionero en esta idea, pero nada más lejos de la realidad, ya que él mismo  reconoció que anteriormente ya hubo grupos que la habían puesto en marcha.
Sea como fuere, nos contó que la idea se le ocurrió fregando los platos. Kenzy le seguía el juego de manera que nos seguían haciendo reír. Nos tenían atrapados no solo con su música, sino dirigiéndose a los que allí nos congregábamos con sus anécdotas, y creando un ambiente de complicidad entre todos, como una gran familia avenida.

Poco a poco fueron desgranando temas que los han acompañado a lo largo de su carrera, desde sus
primeras canciones, pasando por versiones de otros, que luego resultaron ser suyas y no del artista original (otra de las anécdotas con las que nos reímos mucho), sin olvidar sus últimos éxitos, y como no, los temas con lo que se presentaron a Eurovisión, primero en el Benidorm Fest, donde no ganaron, y posteriormente representado a San Marino. "Truco o trato", "Arcadia" y "11:11" nos sirven como ejemplo.

Cuando el concierto acabó, empezaron los juegos, porque sí, hubo juegos y tanto niños como adultos nos lo pasamos genial. No olvidemos que estábamos de cumpleaños, celebrando los 10 primeros años de la banda, (y que sean muchos mas). Solo nos falto la tarta, pero como dijo Kenzy eramos muchos, y están muy caras, no como las mesas que rompen en cada concierto y que son 40 eurillos de na'.

Según habíamos entrado en la sala, tuvimos que leer unos códigos QR, obligándonos a escoger en que
equipo queríamos jugar, (equipo Kenzy, equipo Rober). Posteriormente leímos otro, y tuvimos que contar un chiste corto, y muy malo en nuestro caso 😅, para poder jugar a uno de los juegos, que consistía en hacer reír al equipo contrario y así ganar puntos.

La diversión y la comunión entre Megara y sus invitados de cumpleaños empezó, a los mandos de nuestros móviles, debíamos responder preguntas lo más rápido posible, para así  llevarnos puntos que después se canjearían por regalos que ellos mismo habían dejado allí para los participantes.

No había nada comprado, todo lo que regalaron eran cosas que habían usado en momentos de conciertos o en videoclips, con lo cual, para los fans tenía un valor mucho mayor.

Debemos de decir que nosotros nos vinimos con el bajo de juguete con el que Dim nos deleitaba en el videoclip de 11:11, firmado por ellos, y que ya forma parte de nuestros tesoros.

Era el fin de los juegos, no por falta de ganas o por aburrimiento, simplemente no daba tiempo a seguir, no se podían completar los juegos con el tiempo que quedaba.

Nos preguntaron qué tal lo estábamos pasando, y el grito  del público fue como si nos hubiésemos coordinado. ¡BIEEEEEEN!. Así que, con honestidad pura, tanto guitarrista como vocalista, nos preguntaban qué proponíamos hacer con el poquito tiempo que nos quedaba.

- "Kenzy, yo me subo al escenario para cantar contigo." 

Esa voz venía del público. Guille, un joven al que se le notaba estar disfrutando, fue la diana de todas las miradas, así que, cuando dieron el visto bueno, el chico subió al escenario para cantar, y hay que reconocer que Guille, lo dio todo.
Él se lo pasó genial y nosotros, el público, también, así que como gustó, pidieron que alguien más subiese a cantar con ella, pero ninguno nos atrevimos.
Kenzy invitó a su mujer, Aria, a subir al escenario para cantar juntas, y Aria, ni corta ni perezosa, subió.


Aquel espectáculo fue mejor que un chapuzón con cuarenta grados.
Kenzy y Aria cantaron Arcadia, mientras Rober seguía con su guitarra. Digno de escuchar.

Y ya llegaba la hora de terminar, cuatro horas de diversión, de música, de risas, de juegos y regalos tocaban a su fin muy a nuestro pesar. 

Después de esas 4 horas fantásticas, y con los componentes del grupo ya fuera del escenario, las fotografías con ellos eran un no parar. 

Cada cual con el regalo que le había tocado y con ambos componentes del grupo al lado, plasmaron en sus móviles y cámaras de fotos lo que es muy seguro que no solo se quede en la mente para siempre, sino también en el corazón. Porque cuando tienes artistas tan grandes y que lo dan todo, una parte de ellos se nos queda dentro para siempre. 

Un acústico esplendido,  una fiesta de cumpleaños entrañable y un recuerdo para siempre.

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