Slayer vs Slayer (La batalla de las bandas)
El 30 de noviembre de 1984, en un club llamado Villa Fontana, en San Antonio, Texas, se celebró un concierto al que se le llamó “batalla de bandas”, organizado por la promotora Omni Entertainment. En esa época, los mundialmente conocidos Slayer de Los Ángeles, liderados por Tom Araya y Kerry King, daban sus primeros pasos tras lanzar su debut “Show No Mercy”, sin saber que en San Antonio (Texas) había otra banda que se llamaba igual, y que posteriormente fue conocida como S.A. Slayer.
Ambos grupos tocaban el mismo estilo musical, trash/speed metal, y compartían nombre. El promotor Joa Anthony tuvo la idea, tan absurda como brillante, de resolver el conflicto de los nombres, organizando un concierto donde ambos grupos se enfrentarían por el nombre. Las reglas eran sencillas: la banda que diera un mejor espectáculo se quedaría con el nombre, mientras la otra debería de cambiarlo.
El evento se promocionó de una forma espectacular, y lejos de que las bandas se pudieran llevar mal, estas se llevaron de maravilla. El bajista de los posteriores S.A. Slayer, Don Van Stavern, recuerda el concierto sentadas ambas bandas bebiendo cerveza y riéndose de que sus amplificadores y cajas llevaran inscritos el mismo nombre, “Slayer”.
Los Slayer texanos cuentan que dieron un concierto brutal, pero cuando los Slayer de Los Ángeles se subieron al escenario, la velocidad desplegada al tocar, la agresión y ese toque satánico dejaron al público en shock. Tanto Kerry King como Jeff Hanneman tocaron a un ritmo que los texanos no pudieron igualar.
Sin necesidad de que un juez interviniera en causa alguna, los Slayer texanos asumieron la derrota y decidieron voluntariamente agregar las siglas de su ciudad al nombre, pasando a llamarse desde entonces S.A. Slayer. El batería de este grupo era Dave Machine, quien a la postre triunfaría mundialmente como baterista de Machine Head. Esta historia quedó grabada en la memoria de Tom Araya, que en su gira por San Antonio, Texas, en el año 2018, salió al escenario con una camiseta que tenía impreso el póster original de aquel concierto de "Slayer vs Slayer", cerrando así una de las anécdotas más curiosas del metal.




